
Detenga las fluctuaciones de temperatura en sus sistemas Sacmi SBF 12 y SIPA
Si alguna vez ha utilizado un sistema SIPA o Sacmi SBF 12, seguramente conoce el problema de la calefacción desigual. Un minuto todo está bien, y al siguiente, aparecen problemas relacionados con el espesor de las paredes de los frascos, o bien los frascos no se calientan de manera uniforme.
Por lo general, esto se debe a los cambios en la potencia de radiación infrarroja. Cuando esa potencia varía, los preformados no se calientan de manera uniforme. Es algo frustrante. Por eso diseñamos nuestras lámparas de repuesto para que sean idénticas a las especificaciones originales del fabricante. Sin necesidad de hacer suposiciones. Solo se trata de una solución sencilla para mantener todo estable.
Por qué “casi igual” no es suficiente
El problema es que mucha gente intenta ahorrar dinero utilizando lámparas que solo son “casi iguales” a las originales. Pero en una máquina como la SBF 12, una diferencia del 5% en la potencia o voltaje puede ser un problema grave. Eso afecta el flujo de calor. Si la longitud de onda no coincide con la frecuencia adecuada para la resina PET, se producirán zonas de calor excesivo y zonas frías. Al ajustar perfectamente las especificaciones, nos aseguramos de que el calor se distribuya de manera uniforme en todo el horno.
Detalles importantes
Utilizamos vidrio de cuarzo de alta pureza, ya que estas lámparas están sometidas a muchos ciclos térmicos rápidos. Necesitan ser resistentes. Además, utilizamos conectores industriales estándar, como R7s o SK15, para garantizar una conexión firme. Si la conexión es floja, se genera resistencia, lo que provoca caídas de voltaje y, eventualmente, la destrucción de los terminales.
También prestamos atención a las dimensiones de las lámparas. Deben colocarse exactamente donde los reflectores esperan que estén; de lo contrario, se desperdicia energía.
Un consejo práctico desde el taller
Aunque igualar la potencia resuelve el problema de las fluctuaciones, también aumenta la carga en el sistema de refrigeración. Las lámparas de alto poder generan mucho calor, lo cual puede dañar los motores de ventilación o causar obstrucciones en los conductos de ventilación. Eso acorta la vida útil de la lámpara, sin importar cuán bien esté hecha.
Mientras cambia las lámparas, haga algo por sí mismo: limpie los reflectores. Eso hará una gran diferencia en la eficacia de las lámparas.